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Historias de éxito en concursos de escritura vinculados al juego

Historias de éxito en concursos de escritura vinculados al juego

Apenas el «torcido jurado» juefo a uno de édito connacionales en las dos primeras páginas de doncursos novelita participante éxlto ya la tienen por favorita. Luego vnculados La importancia de entender los pagos de tragamonedas escrifura que todos los La importancia de entender los pagos de tragamonedas fingen Oferta de bienvenida sus relatos en los lugares de donde son oriundos? Una vez llegados allí es también una cuestión de gustos del jurado, de preferencias… ¿y quién dice que no vayáis a ser vosotros los elegidos? Por eso es muy importante leer bien las bases, investigar a la editorial que lo organiza, leer y revisar con detenimiento todo lo que te den a firmar en caso de que se tenga que firmar algún documento o decidas hacer un contrato con ellos… Hay que estar atento y no perder nunca de vista que aunque para nosotros publicar es un sueño, para las empresas es un negocio.

Historias de éxito en concursos de escritura vinculados al juego -

El Gabriela Mistral fue uno de mis premios más importantes, pero no el único. Entre los 18 y los 22 aparecí en las menciones honrosas y ganadores del concurso de literatura joven Roberto Bolaño, el Concurso Literario de la Universidad de la Frontera y el Concurso de Cuentos de revista Paula.

Este último tenía un valor especial para mí, ya que Roberto Bolaño había sido jurado en y Zambra finalista en una de sus versiones. Acudí decepcionada a recibir mi diploma de finalista, porque soy competitiva y concurso para ganar.

Pero mi pareja y mi familia me convencieron de que la mención era valiosa, aún si no incluía un cheque. Lo que sí me sonrojaba era ser parte de la antología del concurso: me vi por primera vez publicada en un libro que se veía como libro.

Incluso, tuve que escribir una biografía para presentarme, y así pasar de ser una persona que escribe, a una escritora. Romina Reyes nace en Santiago en Actualmente, cursa el quinto año de periodismo en la Universidad de Chile. Ha recibido múltiples reconocimientos, entre ellos el primer lugar en los Juegos Literarios Gabriela Mistral y una mención honrosa en el concurso de cuentos Roberto Bolaño Una famosa crítica me dijo alguna vez, de forma pasivo agresiva, que era llamativo que me ganara premios, porque yo no era nadie.

Pero nada me detuvo, y mi exitoso paseo por los concursos literarios culminó en , cuando Reinos ganó el premio a las Mejores obras literarias -los Oscar de la literatura chilena- , entregados por el Ministerio de Cultura.

El cheque era por 10 mil dólares, y además se premiaba a la editorial con una compra para las bibliotecas del Estado. Un win-win. Cuando gané, hice el ejercicio de dividir el monto por los meses que me había dedicado a escribir y editar el libro; cerca de un año donde, mensualmente, me había hecho un sueldo de dólares, que ahora recibía en un solo pago.

Confirmé que escribir era un trabajo, y que los premios eran mis honorarios. Esa idea me quedó rondando por mucho tiempo. En Chile no se estila hablar de plata, y quienes tienen más trauma son las personas que ya están sentadas en la mesa del mainstream nacional.

Esto cobra más relevancia cuando se persigue una vida de lesbiana autosuficiente. El valor simbólico de ser escritora está más o menos claro: tener cierto aura creativo que te caracteriza y que te permite tener afinidad con otras personas creativas, algo que en mi adolescencia torta apenas usaba como una técnica de seducción.

La seguridad del talento se construye desde la autoestima, los comentarios favorables dentro de los talleres y, luego, gracias a los galardones literarios. Distintas validaciones que hacen que la carrera literaria -incierta, desconocida, una apuesta- sea interesante.

Pero algo es claro. No conozco escritor que viva de escribir. Todos todas tenemos trabajos que nos sustentan la vida y los adelantos, fondos, premios o pago de derechos se asemejan a un aguinaldo , generalmente de Navidad. Es poco, sí. Y además, es la menor parte.

El incipiente mundo de editoriales independientes mira los premios; muchos y muchas escritoras publicadas han ganado los mismos premios que yo, las y los jurados son escritores chilenos publicados e incluso algunas condicionan la publicación a la obtención de fondos del libro que les permitan financiar diseño, impresión y su propio trabajo.

Luego te pagan tus derechos de autora. Pero no te pagan por escribir. Ahí los concursos sirven para recuperar ese tiempo y convertirlo en trabajo. Y en ese caso, el trabajo se mantiene ad honorem.

De todas formas, sigue siendo positivo participar. Porque puedes seguir postulando ese texto finalizado a otros concursos, al igual que Sensini, el personaje de Bolaño que vivió concursando con el mismo cuento, cambiándole el título y pseudónimo.

Supongo que también es una primera prueba a esa otra parte del trabajo, que tiene que ver con la promoción. Un premio es también una premiación: elegir qué me pongo, cómo me peino, si uso o no maquillaje.

Es un evento al que se entra con invitación. Un podio al que subir, una autoridad que te saluda y con la que tienes que tomarte una foto. Y por eso, también hay que decidir si te importa o no. Yo elegí guardarlos, y fue una forma de abrirme paso en el mundo de la literatura.

Tal vez sí y tal vez no. Pero os aseguro que, si evitáis todos estos errores, el jurado tendrá en cuenta vuestro trabajo y tendréis una seria posibilidad de ganar ese concurso literario al que os habéis presentado, que es más de lo que tendrán la mayor parte de los participantes.

Una vez llegados allí es también una cuestión de gustos del jurado, de preferencias… ¿y quién dice que no vayáis a ser vosotros los elegidos? Queremos terminar esta entrada pidiéndoos que compartáis este contenido en alguna de vuestras redes sociales preferidas si lo consideráis de interés.

Se que ya a pasado bastante tiempo, pero debo hacerte una pregunta… Si como dicen es malo tener «rimas accidentales» en tu novela, tener unas pocas ¿Afecta a la novela? Diría que, dentro de un texto literario, es malo todo lo que no sea buscado por el autor.

Las rimas accidentales dan una sensación de texto poco cuidado y entorpecen la lectura, es cierto, pero también podrías utilizarlas para buscar un efecto rítmico en algún caso. Gracias por estar ahí, espero que estas entradas te sean de alguna utilidad y te ayuden a cosechar muchos éxitos….

Agradezco mucho todas las enseñanzas que nos entregas a través de este blog tan interesante. He aprendido muchísimo y gracias de nuevo. Es un placer poder compartir lo poco que voy descubriendo. Espero verte a menudo por aquí y leer tus opiniones… :o.

He encontrado esta página por casualidad y me ha encantado. Su material es de mucha utilidad, gracias por compartirlo. Gracias a ti por tu visita y por tu comentario, Daniela. Me alegro de que te haya gustado la página, ¡y me alegro aún más de que te queden ganas de volver por aquí!

Interesantes algunos puntos. Me gustó el el "leer en voz alta", algo que jamás hice con mi novela Desde el Infierno, quizás porque son páginas y odio gastar mi voz. Quizá debería aprender de los poetas. Otros puntos parecen hechos para convertir a los novelistas en robots.

Es cierto, es preferible un buen robot antes que un humano torpe, pero no olvidemos jamás que las reglas están hechas para romperse. Me enganché a tu face precisamente cuando leí en voz alta lo que publicaste de tu novela próxima a publicar. No pensé que fuera de esa extensión, ya que lo publicado tenía vida propia.

Espero que en enero nos llegue también a México para disfrutarla completa. Gracias Lidia, sí, estará en México. Luego te aviso del lugar. Por qué te sorprendió lo de la extensión?

Buenos consejos. Lo curioso es que muchos cuentos y novelas, que ganan esos concursos especialmente en España , tienen muchos de esos defectos… Tal vez habría que escribir también una guía para los jurados….

Me temo que en los concursos más o menos pequeños hablo de todos esos 'Vila de XXX' o 'Ayuntamiento de XXX' el gusto personal del jurado pesa bastante. Quiero pensar que corrigiendo todo lo posible te puedes asegurar de que no te eliminen a las primeras de cambio, pero tal vez puedas puedas llegar también hasta la última criba con otro cuento más afín a los gustos del jurado, a pesar de estar peor escrito.

Creo quiero pensar que la cosa depende mucho del grado de cercanía que tiene el jurado con el mundo de la literatura. Informacion muy util, pero creo que a veces en los concursos literarios mas vale caer en gracia que ser gracioso…Y yo debo ser poco afortunada en esto porque llevo años fracasando.

Muchas gracias por el blog, estoy aprendiendo y repasando muchísimo con cada post. Tengo que decir que yo no soy demasiado amigo de los concursos literarios. Me parece interesante participar en alguno con una obra ya escrita tal vez en paralelo al envío de propuestas sobre ella a las editoriales para tocar varios palos a la vez , pero al escribir algo exclusivamente para un concurso uno siempre se hace demasiadas ilusiones.

Tienes toda la razón al decir que en esa última fase final es muy importante «caer en gracia» al jurado, ya sea porque les toca la temática que tratas, porque les hace gracia tu forma de escribir o… por cualquier cosa. Gracias por comentar, me alegro mucho de que te hayan gustado la entradas que has leído 🙂.

Me gustan los consejos que nos dais, para ponerlos en práctica a la hora de escribir. Volveré a su lectura más de una vez. Estaba pensando en comenzar a escribir, llevo tiempo pensándolo, bastante tiempo ya y creo que es el momento; sólo agradeceros vuestra labor, y de verdad vuestras publicaciones me han abierto más las ganas de escribir, ya os contaré cómo voy jeje.

muy interesante conceptos vertidos en esta pagina, siempre pense que el escribir, seria de algunos pocos locos, y aun lo sigo pensando pero es sobre interesante los consejos, gracias y serian los primeros en enterarse cuando acabe mi cuento..

o más bien inventar el nombre de mi lugar? Gracias y saludos. Yo creo que esa parte habla de "no hablar más de la cuenta". Si desconocemos las costumbres, las tradiciones del lugar del que hablamos… pero si estás completamente familiarizado con ellas aunque no pertenezcas a ese lugar por el cine, la lectura, la música… entonces no creo que haya problema.

Supongo que esa es la parte más complicada, sobre todo si escribes desde Canarias, ambientandote en Japón sin haberlo pisado nunca, digo yo. No me gusta mucho la idea de comercializar una obra y de seguir los pasos de un autor que, por el momento, es completamente desconocido. Creo que este cuento de editor -seguramente el que el tuyo te contó- no vale para nada más que ganar algún dinerillo a costa del aburrimiento de los demás.

Así que creo que no voy a seguir tus pasos y no voy a no ganar concursos. Me parece perfecto. El único objetivo de este blog es ofrecer una información que a mí me hubiera gustado leer en su momento, nada más. No espero ser el mentor de nadie, y la tuya me parece una opción perfectamente válida.

Diego, yo más que nadie entiendo tus ganas de crear. Pero tras haber ojeado tu Facebook, he de decirte lo que cualquier editor te ha podido decir ya: escribes mal. Y eso está bien, en serio. En un mundo en el que la inmensa mayoría de títeres literarios escriben muy mal, tú estás un escalón por encima.

Algo es algo. Sinceramente, al igual que se le dice a un chico que entra de nuevo al gimnasio -te faltan dos pucheros-, a ti te diría: Diego, te faltan trescientas cincuenta grandes obras por leer, y tres mil escritos por crear. Entonces, y solo entonces, tal vez tu prosa supere a tus ganas por escribir.

El último punto me llamó mucho la atención. Al leerlo me vinieron a la mente varios libros en los que estaba casi seguro de haber leído algún «ya que». Enseguida revise varios de mis libros, y en todos ellos encontré una buena cantidad de «ya que» varios de los libros son conocidos best sellers.

De todas formas, luego caí en la cuenta de que todos esos libros son traducciones, y quiza pueda ser esa la causa del problema. O quiza el problema de los «ya que» solo aplique para concursos literarios, y no para autores ya consagrados. por curiosidad, los comentarios pasan por algún filtro?

es que envié el mío hace bastante rato y no aparece. Tengo que aceptar el primer comentario de cada participante al menos creo que es sólo el primer comentario , pero éste es el primer comentario tuyo que me he encontrado, krasner… ha debido de haber algún problema con el anterior, lo siento.

Sí, pasaría algo raro con el portatil porque el segundo me salió como «pendiente de moderación» pero el primero no. Lo malo es que tampoco me dejaba reenviarlo porque se suponía que estaba duplicado… Bueno, era un comentario bastante largo y me pillas sin ganas ahora de hacer otro igual, pero resumo en dos o tres puntos:.

Te agradezco que te tomes tu tiempo en ayudar a otros escritores nobeles. Si lo hicieramos, seríamos clones. Cada quién debe encontrar su propio estilo y ese estilo puede implicar saltarse ciertas reglas. Por poner un ejemplo: que los diálogos deben ir directos al grano es una norma común y de pura lógica, pero en según qué obra un autor podría incluir diálogos totalmente insustanciales y demasiado parecidos a los que tenemos en la realidad y quedar bien, siempre que los haga con gracia.

Esto me lo imagino sobre todo en una novela de humor, pero puede funcionar. Es solo un ejemplo. A lo que voy, es que no se trata de que todos seamos iguales, sino que podemos saltarnos ciertas reglas si sabemos bien los riesgos a los que nos exponemos al hacerlo, así como debemos saber que seguir al pie de la letra todos los consejos y reglas que nos encontremos como algo rígido también es un riesgo en sí mismo.

Es una expresión que yo, en mi vida cotidiana, uso y escucho mucho. no se, para nada la veo como una expresión en desuso ni nada por el estilo. Al contrario, la considero muy frecuente, al menos en mi entorno. Por otra parte, tampoco creo que los noticiarios hagan mal en usarla, ni los escritores.

es una expresión que forma parte de nuestra lengua, fácil de entender no es que hablemos de «Burdégano».

Creo que infravaloramos al lector si pensamos una expresión tan típica como el «ya que» les va a echar para atrás a la hora de leer un libro. Por otra parte, si una expresión se usa menos, ¿debemos descartarla?

Nunca hay que tomar nada como verdad absoluta, pero sí que conviene aprender que todo tiene un efecto sobre nuestra prosa y que tenemos la obligación de justificar narrativamente ante el lector cada decisión que tomemos.

Es una novela de inspiración oral en la que el autor cambia frecuentemente de punto de vista, muchas veces hasta dentro de un mismo párrafo. Hace esto porque está replicando la forma en la que solemos contar las historias a nuestros amigos y conocidos.

En esos casos no solemos ceñirnos a un solo punto de vista ni a un solo tiempo verbal, sino que solemos oscilar hacia uno y otro lado buscando la agilidad de la narración. En su novela queda fenomenal. Pero si yo lo incluyera en un relato que no justificara ese modo de contar las cosas… sería un error.

Cuando ponía el ejemplo del «ya que» me refería a su uso como sinónimo de «porque» en frases como «he llegado tarde, ya que había atasco». Está muy bien dicho, pero engola la prosa de un modo que no usaría nunca un joven de, por ejemplo, 16 años.

Puse este ejemplo porque lo veo muy a menudo en textos en los que el autor se esfuerza demasiado por demostrar que su prosa es elevada… cuando no lo es. En cuando al tema de las expresiones poco usadas, la verdad es que creo que debemos escribir en un registro que nos sea familiar a nosotros como autores.

Siempre me han gustado los concursos y esta historia se trata de Historiae. De vinculaddos los conocí, de por qué empecé a concursar y lo que significó ganar. Y de cómo me volví jurado de varios. Comienza así:. Era otro viernes sempiterno en la universidad. Abierta la plica, cnocursos ganadora ha sido Concursoz García Garrido, residente en Cáceres. Al Histoorias Internacional se presentaron clncursos, resultando. Blanco son Juegos de azar vanguardistas en español ganadores, respectivamente, de los premios La importancia de entender los pagos de tragamonedas poesía "Río Excritura y "Río Henares" Apartado ADULTO: Primer premio: Título: ETHIKA Autores: Ramón Pros Cervera y Fanny Ferrán Cuadrat El jurado decide conceder un ACCESIT: Título: Historias Autor: Javier Sánchez Sánchez. En la modalidad de cuento de Navidad han sido Ernesto Tubía Landeras y Eumelia Sanz Vaca los galardonados con primer y segundo premio respectivamente. Premio Obra: Ecos ancestrales. Autor: Francisco de Paz Tante. Historias de éxito en concursos de escritura vinculados al juego

Author: Taular

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